Decisiones
Es curioso como tomamos las decisiones en nuestro día a día, a menudo las más insignificantes son las que nos marcan más (dejando de banda las GRANDES decisiones).
Por lo general, estamos todo el día decidiendo si, sí o si no, no quiero helado, si quiero sopa, no quiero trabajar pero voy a ir, tengo sueño pero me levanto, me viene en gusto quedarme en casa...
Creo que son estas las que nos definen y nos brindan otras oportunidades, otras decisiones de carácter más rompedor, dejar el trabajo, dejar la pareja, dejar los padres para ir con la pareja, comprarse un piso, tener un hijo...
Todas estas decisiones nos hacen descubrir algo nuevo dentro de nosotros, un poder que normalmente tenemos adormecido, o eso creemos, pero en fin, todo a su debido tiempo es bueno, y quizá es bueno no ser siempre conscientes de la trascendencia de nuestras acciones y pensamientos, de nuestras decisiones en definitiva, porqué quizá descubriríamos que tenemos entre manos un gran poder, como es el de poder hacer con nuestra vida lo que queramos.
Últimamente se me pasan por la mente algunas decisiones que quiero tomar, dar forma a todo lo que da vueltas en mi mente, pero al mismo tiempo me da cierto miedo, bueno, más que miedo, respeto tomar la decisión definitiva, cuando se me mete algo entre ceja y ceja, soy de las que no abandono fácilmente, se debe demostrar varias veces que no puede llevarse a buen puerto para dejarlo correr, y sé que cuando tome esas decisiones no va a haber marcha atrás.
De momento lo voy postergando hasta haber terminado mis estudios en la universidad, porque creo que antes de lanzarse a montar alguna cosilla por uno mismo primero es bueno haber terminado la mayoría de cosas que tienes entre manos, pero ya veremos...


grampus dijo
Tomes la decisión que tomes, siempre habrá una opción que no elegiste, y esa será la que te dé vueltas en la cabeza.
22 Noviembre 2006 | 10:05 PM