El inicio...
Estaba apoyada a la pared, pensaba en todo lo que le havía sucedido en los últimos días, y aún no era capaz de creerselo del todo.
Pensó en el intento de levantarse, pero las fuerzas no le acompañaban, había perdido todo lo que más quería.
Miró a su alrededor, la casa era la misma pero había un vacío que no podía llenar.
Siempre había pensado que cuando viviese en un ático, en la mejor zona de la ciudad, sería feliz, finalmente pudo levantarse y acercarse a la ventana, desde allí podía ver toda la ciudad, la gente era pequeña, como hormigas, anónimas; puntitos negros en la lejanía, pero, se le acudió, en ese instante, que quizá más felices que ella.
El hombre de su vida la había dejado, le había abandonado, y ahora sólo sabia que no quería nada que no le incluyese a él.
- Es sórdido! - se dijó. - no puedo faltar más días en el trabajo, ni no hablar con mi família, se darían cuenta de que me pasa algo más que un resfriado.
Se obligó, en ese momento, a ser fuerte, a no dejar que nada ni nadie pudiese darse cuenta de lo que realmente le sucedía, de que realmente estaba echa una mierda, sola y desesperada. Se vistió, se labó la cara, se puso la máscara, salió al vestíbulo y, mientras bajaba por el ascensor, mirandosé en los ojos al espejo se obligó a no pensar; cuando salió a la calle Claudia era una persona totalmente diferente, igual por el resto de la gente pero muy diferente y desconocida para sí misma.



Javi Trulove dijo
Interesante... el inicio d euna muy interesante historia.. creo que me has capturado...
Nos vemos
30 Agosto 2008 | 11:24 PM