Una vez has dado el primer paso, ya no hay marcha atrás, y eso, en definitiva, es lo bueno de dar el paso, porqué una vez lo das no puedes hacer cómo si no lo hubieses echo.
El motivo de dar el primer paso, es, probablemente afianzarte, aunque sea por la fuerza, equilibrarte, y prepararte para el próximo, que, seguramente, no será tan arduo cómo el primero lo fue, pero no dejará de ser un poco borroso.
Aún así, el echo de dar el primer paso no te va a quitar las dudas, las inseguridades, quizá se quita alguna, pero aparecen otras... demasiado lidiamos con nosotros mismos!!!, pero supongo que esto es inherente a la raza humana, hay alguien que en algún momento u otro no haya dudado?? No creo.
Peeeero, lo mejor de esto es ser capaz de superarlo, levantar la cabeza, (que en estos momentos esta mirando al suelo, preguntándose porqué esta el pie izquierdo delante del derecho si hace unos momentos estaban uno al lado del otro, ¿alguien le pidió que se moviera? si, realmente creo que a veces nos cuesta un poco darnos cuenta de que si hacemos algo, aunque sea inconscientemente es por algún motivo, que sabemos, sin duda, en algún lugar u otro de nuestro cuerpo, o cerebro) coger aire y dar otro paso más.
Así, que, lo bueno del primer paso, es, sin lugar a dudas, que te obliga a dar otro, porqué en esos momentos estas en medio del camino y, o te vuelves para atrás (que también cuesta lo suyo) que no es la opción que escogiste al dar el paso, porqué si no quieres moverte, sencillamente, no te mueves, o continuas para delante, antes de que te arroje algún coche! ^_^
Así pues... vuelvo a coger aire, ahora será el pie derecho el que va a levantarse, y miro, de nuevo, al cielo para volver a dar otro paso sin ser muy consciente de ello, aún.
No sabía por dónde empezar, su vida daba tumbos, y ni siquiera esos tumbos sabía si eran suyos o de alguien que los daba por ella.
La ciudad estaba silenciosa, sin ruidos, sin coches, sin gente en la calle... solo ella estaba andando por sus entrañas, y estaba descubriendo ciertos detalles en los que nunca se había fijado. Dónde habían ido todas sus hormigas?
Por qué tenía que descubrir todo eso justo ahora, cuando todo parecía querer abandonarla, cuando, ni su sentido común, ni su corazón, ni siquiera su razón (a la que siempre le gustaba aferrarse) le servían para nada?
Sus ojos no sonreían, estaban tristes, cómo los trópicos de Levi-Strauss, tantas cosas quería cambiar? Tantos momentos creía desaprovechados? Quizá le faltaba tiempo de reflexión, y quizá, sólo quizá, la única que podía hacerle entender era esa ciudad vacía, sin vida, sin nada que esconder, y, al mismo tiempo, escondiendo todo...
Por muy buena idea que le pareciera antes, nunca había tenido el valor suficiente de salir a la calle, de encontrarse con ese sitio a solas, porqué no quería verse sola, solo ahora cuando nada podía esconderse encontró el valor y el coraje para salir sin nada más que si misma, y las llaves de su casa en el bolsillo, a recorrer los sitios en que nunca se había atrevido a estar, en los sitios en que siempre se imaginaba, fuerte, consciente y sola, quizá fuera porqué en esos momentos no se veía tan fuerte como ahora? O quizá porqué ahora que se veía sin nada no le importaba en absoluto lo que le pasara??
Miro detrás suyo, le pareció que veía a su reflejo de juventud detrás de ella y se le escapó una pequeña risita... zarandeo la cabeza
- Estoy loca!! Tengo miedo de mi propia imagen de joven...
Siguió andando y al final encontró un pequeño bar, en una esquinita justo en el centro de su ciudad, cuando lo habían abierto? Parecía que hacía mucho tiempo que estaba allí, pero ella no lo recordaba de nunca... claro que hacía muchos años que no había puesto los pies en esa zona, decidió, que, por última vez, haría caso a su "yo joven" y entraría a tomar una cerveza, luego, cuando se la terminara, saldría de allí y volvería a casa pitando.
El bar se veía quieto, tranquilo, con pocos clientes, casi todos hombres que la miraron fijamente cuando entró, se sentó en la barra y pidió la cerveza.
El líquido ámbar le calmó la sed, los nervios, y la prisa. Cuando hubo terminado salió del bar.
El camino a casa se alargó, no podía dejar de fijarse en todos los detalles que encontraba por el camino, oír ruidos, ver luces... cómo podía haber pensado que la ciudad estaba en silencio, que estaría sola... incluso podía oír algunas conversaciones dentro de las casas...
Cuando estuvo en el ascensor se miró en su espejo... se vio un poco despeinada, y acalorada por la caminata, pero, así fue cómo vio algo en sus ojos, en el fondo de ellos parecía cómo su hubiera un poco de... que era eso, brillo?
Cuando entro en su piso el sol empezaba a asomarse por el horizonte de la ciudad, nunca se había parado a disfrutar de esa vista, y la tenía a diario, si hubiese querido... se preparo un chocolate caliente y se sentó en su sofá con vistas a la ciudad que poco a poco tomaba todos los colores del día, empezó por un azul que se iba aclarando, pasó por un amarillo tenue, un naranja potente que terminó en el brillo del sol, y cuando se hubo terminado el chocolate al cabo de una horita, decidió que era hora de irse a dormir. Cuando se levantara ya pensaría en qué había pasado.
Lo más difícil de una decisión es tomarla, una vez das el paso, te decides ya no hay problemas ni inconvenientes.
Así estamos... con la pierna levantada, los ojos mirando hacía el cielo, silbando (por si acaso), e intentando no pensar demasiado en lo que estoy a punto de hacer.
Y es que cuando mejor caminamos es cuando no pensamos en cómo caminamos, verdad?
Y es que desde que he descubierto esta serie... casi, casi, que no puedo perdermela.
Es una serie de animación francesa que se llama: Minusculo. son pequeñas historias centradas en animales pequeños, es decir: moscas, abejas, arañas y nos "enseña" su "día a día".
Francamente nueva y divertida, y muuuy trabajada (o eso me parece a mí).
Estas dos empresas las puedes encontrar por internet. Y son unas páginas buenas para aquellos escritores (que hay muchos) que tiene un libro escrito y lo quieren publicar con un acabado profesional, ya sea para sí mismos y los más cercanos, o para venderlos a quién los quiera comprar.
Se pueden escoger varias portadas, poner una foto o cuadro de uno mismo, o de los que tienen predeterminados, en el caso de bubok incluso te gestionan los documentos legales para tener el libro registrado (aunque este apartado ya se tiene que pagar).
La gracia de estas dos webs es que el pack básico, que es el de editar el libro es gratis, aunque, sin duda, si os interesa lo mejor es que os paséis por allí, vía enlace y leáis por vosotros mismos qué pueden ofreceros.
Sin duda una opción a tener en cuenta, interesante, novedosa y útil para muchos!!!
Sed Bienvenidos en esta página, seaís pasantes, residentes o amigos... quizá de todo un poco, quizá nada de lo dicho.
Encontraros libres de decid lo que queraís. También me gustaría que fuera un poco vuestro rincón si lo que se escribe por aquí os interesa.
Hasta pronto